En los últimos años la preocupación por la conservación de la biodiversidad ha ido creciendo, y es que la biodiversidad es un bien común para toda la humanidad, dada su vital importancia. Su conservación es un reto colectivo que requiere que sea tratada desde un punto global y con un enfoque integrador.
La biodiversidad es clave para obtener los servicios que los ecosistemas nos proporcionan y que se dividen en servicios de abastecimiento (alimentos, recursos, medicinas), de regulación (del clima, de enfermedades, de los nutrientes y agua, formación del suelo) y servicios inmateriales o culturales (valor estético y paisajístico, bienestar, inspiración, creencias). Especialmente el papel en la regulación climática y en el ciclo del carbono que ejerce la biodiversidad a través de los ecosistemas es fundamental para la adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático.
La biodiversidad se está perdiendo a un ritmo sin precedentes, como se constata en la última Perspectiva Mundial sobre la Diversidad Biológica, y a pesar de que en las últimas décadas se ha avanzado en su conservación a escala global, el riesgo de extinción de las especies es cada vez más crítico. Es por tanto preciso un cambio de los modelos de desarrollo y consumo para avanzar hacia una economía verde y sostenible que minimice el impacto de las actividades humanas y aumente la integración social.
Con la información sustentada anteriormente, realiza la siguiente sopa de letras sobre la Biodiversidad:

